Startup Hell de Caitlin Rozakis es una novela de fantasía urbana más centrada en el humor y el romance que en otra cosa y aunque no es que vivas en la carcajada constante mientras la estás leyendo, si que desprende un aroma a buen rollo y a diversión, por lo que creo que es todo un acierto escogerla como lectura ligera y desenfadada.
La protagonista de la novela es Morgan Blackwater, la hija de una poderosa figura del mundo mágico que no tiene magia por sí misma, así que ha de labrarse su propio futuro en el mundo empresarial moderno. Su trabajo en una startup pende de un hilo, siempre esperando la próxima ronda de financiación. Todo cambia cuando un día se encuentra a su jefe muerto mientras invocaba a un (atractivo) demonio, con el que acabará formando una coalición para proteger los intereses de ambos. Y ese es el resumen de la historia, que a través de sus más de 400 páginas nos irá mostrando quiénes son los verdaderos malos de la historia, que no necesariamente son los que huelen a azufre.
La lectora del audiolibro, Megan Tusing, lleva a cabo una labor más que correcta interpretando a una joven bastante frustrada y con la autoestima a la altura del betún. Se nota que ha disfrutado de este trabajo y ha sabido insuflar al texto con la vitalidad requerida para una novela tan actual.
Quizá lo más destacable del relato sea la critica incisiva al mundo empresarial y a los CEOs en particular, al menos el que representa la autora en esta obra es el arquetipo de joven ambicioso que explota a todo el que se cruza por su camino, un poco como Justin Feinstein hace en Your Behavior Will be Monitored, pero con un personaje mucho más tonto y maniqueo.
También se puede considerar una novela de rito de paso, aunque Morgan ya hace tiempo que dejó de ser adolescente no por ello lo tiene más fácil para desenvolverse en una vida adulta que pende del siguiente cheque. Quizá el ritmo no sea trepidante, pero si nos centramos en los puntos positivos pasaremos un buen rato con la lectura.
