Orbit ha adquirido los derechos de publicación de Sleeping Beasts, la primera novela de Sophia Zhao, una obra de horror sobrenatural con raíces en el folklore chino y referencias a la violencia colonial.
Esta es la sinopsis:
Nicky thinks she might be a bad person; others would call her a con artist. The only thing she’s sure of is that she’s always hungered for a life she could never have.
So when the opportunity arises to become a live-in tutor for six-year-old Caleb Bell, the adopted Chinese son of a wealthy white couple, Nicky doesn’t hesitate—even though she doesn’t speak a lick of Mandarin herself.
The Bells welcome Nicky into their Connecticut summer home, a lavish, vine-entombed manor filled with ancient ink paintings and relics from the Far East. When Nicky sees the Bells’ trove of Chinese art, she sets her sights on a much larger prize than tuition fees, and convinces herself she’s reclaiming stolen cultural treasure, not just committing petty theft.
But Nicky might not be the only predator in the house. At night, the manor’s byzantine hallways lead her astray. Strange visions plague her waking hours. The local townspeople look past her as if she’s already a ghost, even as the eyes of the Bell patriarch devour her every move.
Nicky realizes that quitting might not be as simple as waltzing out the front door. If she has any hope of escaping the bonds of her employment, she’ll have to confront the wretched legacy of her host family, and the trauma of her own shrouded past….
La traducción:
Nicky cree que podría ser mala persona; otros la llamarían estafadora. De lo único que está segura es de que siempre ha anhelado una vida que jamás podría tener.
Así que, cuando surge la oportunidad de ser tutora interna de Caleb Bell, un niño chino de seis años adoptado por una adinerada pareja blanca, Nicky no lo duda, a pesar de que ella misma no habla ni una palabra de mandarín.
Los Bell reciben a Nicky en su casa de verano en Connecticut, una lujosa mansión cubierta de enredaderas, repleta de antiguas pinturas a tinta y reliquias del Lejano Oriente. Al ver el tesoro de arte chino de los Bell, Nicky pone sus ojos en un premio mucho mayor que el pago de la tutoría y se convence de que está recuperando un tesoro cultural robado, no solo cometiendo un hurto menor.
Pero Nicky podría no ser la única depredadora en la casa. Por la noche, los laberínticos pasillos de la mansión la desorientan. Extrañas visiones la atormentan durante sus horas de vigilia. Los habitantes del pueblo la ignoran como si fuera un fantasma, mientras que la mirada del patriarca Bell escruta cada uno de sus movimientos.
Nicky se da cuenta de que renunciar no será tan sencillo como salir por la puerta principal. Si quiere liberarse de las ataduras de su trabajo, tendrá que enfrentarse al nefasto legado de su familia de acogida y al trauma de su propio pasado oculto…


